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La dieta de la fertilidad

la dieta de la fertilidad

Entre varios factores,  el estrés oxidativo afecta  la esterilidad dañando el correcto funcionamiento de ovocitos y espermatozoides. La dieta de la fertilidad es una dieta rica en antioxidantes, como la dieta mediterranea que combata los radicales libres es la adecuada.  El estrés oxidativo daña la membrada del espermatozoide y altera su movilidad y capacidad para penetrar en el óvulo.

El 15% de los varones estériles presentan un seminograma normal en cuanto a concentración y movilidad de espermatozoides pero no son efectivos para la fecundación. Entre el 30 y 80% de esas alteraciones “se podrían deber al estrés oxidativo”, señala el Dr Julio Herrero, director de CRA Clínica Sagrada Familia.

Has de seguir una dieta variada, adaptada a tu peso, rica en productos naturales y no procesados, y baja en grasa. Nada que no hayas oído antes, ¿verdad? Las frutas y verduras, al menos 5 raciones al día, el consumo regular de pescado azul y frutos secos, junto con aceite de oliva componen los principales alimentos.

El objetivo de la dieta no es el de bajar de peso, sino de aportar al cuerpo alimentos ricos en antioxidantes para reducir el efecto de los radicales libres sobre nuestra salud reproductiva.

Antioxidantes que no pueden faltar en tu dieta

  • Vitamina E: en aceites vegetales, como el de oliva y en frutos secos.
  • Vitamina-C: en cítricos, tomate y pimiento rojo. Tomar en crudo. Mejora el recuento y la vitalidad y movilidad de espermatozoides.
  • Vitamina-D: el 80% llega por exposición solar y aunque no abunda en los alimentos está presente en pescado, setas y productos lácteos enriquecidos de forma artificial. El impacto de esta vitamina en la fertilidad es tal que a día de hoy se prescribe de manera sistemática en las mujeres gestantes.
  • Folatos: derivados de la vitamina B, su déficit afecta al feto en el tubo neural o espina bífida, entre otros. Fundamental iniciar el suplemento de folatos el mes previo a la concepción. Se encuentra en acelgas, espinacas o legumbres pero a priori ninguna dieta tendría el suficiente aporte de folatos y es preciso tomarlo en suplementos.
  • Astaxantina: carotenoide es uno de los de mayor poder antioxidante y da color al salmón, langostinos y gambas.
  • Zinc: Positivo para la espermatogenesis (formación de las células sexuales masculinas), muy frecuente en las ostras. El alcohol interfiere en la absorción de este mineral.
  • Selenio y magnesio: También se utilizan para la fertilidad del hombre. Presente en cereales, semillas, pescados, mariscos, en el caso del primero, y en derivados del cacao, espinacas y remolacha en el segundo.
  • Betacarotenos: abundante en vitamina A presente en zanahorias, espinacas, calabaza.. beneficioso para la mucosa uterina, pero no es recomendable el exceso.
  • Ácidos grasos poliinsaturados: omega 3 y 6.

El peso sí importa

Obesidad e infertilidad están más relacionados de lo que uno piensa. La obesidad (un Índice de Masa Corporal superior a 30) juega en contra a la hora de quedarse embarazada. “El IMC de obesidad va en contra del resultado del tratamiento de reproducción, no solo necesitamos que pierdan peso, sino que lo hagan rápido, por ello derivamos a estas mujeres a nuestro equipo de nutricionistas”, explica el Dr. Herrero, “además de recomendarles que dejen otros factores en contra como son el tabaco o el alcohol”.

Según los estudios, solo con que la mujer obesa pierda entre un 5 y un 10% de su peso corporal se mejora considerablemente las probabilidades de conseguir el embarazo. Además, un embarazo con obesidad puede conllevar problemas  como diabetes, hipertensión o complicaciones en el parto.

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